Hernán Sánchez, presidente de CEDOL, reclamó una política nacional de autoabastecimiento de insumos para el sector en su presentación “Mirando hacia adelante. Experiencia y segmentación: lo nuevo de la post pandemia”, en el Seminario Management Logístico 2021, en la cual recalcó además que la pandemia puso en evidencia el rol protagónico de la actividad logística en el país.

Sánchez es presidente de la Cámara Empresaria de Operadores Logísticos (CEDOL) y secretario de la Federación de Entidades de Transporte y Logística (Faetyl). También, desde 2019, preside la Asociación Latinoamericana de Logística (ALALOG).

Transcripción de su presentación.

El papel de las cámaras y federaciones

El sector logístico argentino está atravesando un buen momento. Las cámaras y las federaciones trabajan para el bienestar de la actividad y, de esta manera, se apunta a generar mayor riqueza en la comunidad.

Desde el principio de la pandemia, el trabajo de nuestra Cámara (CDEOL) fue arduo. Interactuó con el Gobierno y con las empresas, para gestionar que los trabajadores tuvieran autorización para acceder al transporte público y así poder llegar a los centros de distribución, a fin de cargar los camiones, los que sí tenían permiso para circular.

Si Argentina no hubiese tenido una CEDOL fuerte, se habría sufrido mucho más durante la pandemia. CEDOL es una cámara que nuclea a un grupo de empresas importantes del país, pero que tiene un objetivo para todo el sector logístico: que sea cada vez más competitivo.

La tercerización de la actividad

La visión de una actividad cada vez más tercerizada quedó manifestada durante la pandemia. Es que Argentina tiene uno de los índices más altos de actividad logística tercerizada en la región, algo que es altamente positivo.

Este modelo apunta a ser más eficiente, aunque para su éxito, en la post pandemia, debe adoptar criterios que van más allá de lo económico y que recaen expresamente en el fortalecimiento de la relación entre un cliente y un proveedor estratégico.

Compartir valores entre el operador logístico y el cliente

La pandemia dejó en claro que las empresas que tenían a un proveedor de servicio logístico que compartía sus valores, su visión de futuro y el mismo modo de encarar una crisis, fueron las más exitosas.

Contratar un partner logístico no es solamente una licitación de precios o de inversión y tecnología. Por supuesto estos son elementos decisivos, pero la pandemia puso sobre la mesa otros valores. Creemos que la forma en que las compañías se relacionarán a futuro con sus proveedores mejorará.

El objetivo es alcanzar una mayor productividad. El aporte de valor genuino y la generación de competitividad tienen que ser el leitmotiv de la industria.

Adecuación de tarifas

Después de una crisis como la que sufrimos durante la pandemia, me resulta inconcebible que empresas, proveedores y clientes no lleguen a un acuerdo a nivel de tarifas.

El tiempo que las empresas del sector y los clientes pierden discutiendo las actualizaciones del valor de los servicios es tiempo improductivo que repercute en la falta de eficiencia en los servicios que brindamos.

En CEDOL no solo nos preocupamos por la rentabilidad que genera nuestra facturación, sino por cómo todo eso impacta en nuestros proveedores estratégicos, ya sean fleteros o los metros cuadrados de alquiler de depósito.

Temas que marcan la agenda

Desde la cámara abordamos asuntos como infraestructura, tecnología, innovación, sustentabilidad, e inclusión. Además, trabajamos en un modelo impositivo para que la actividad logística, que es transversal a toda la economía, tenga una carga impositiva acorde a lo que necesita.

Nuestro vínculo con el Gobierno tiene que ser más fluido. Durante la pandemia, fuimos escuchados porque la actividad cumplió un rol protagónico. La sociedad se asustó al no saber si tendría abastecimiento en supermercados, estaciones de servicio y comercios. Y respondimos con hechos: nunca faltó nada.

Reclamo de una política de autoabestecimiento de insumos

En nuestro país, la matriz de transporte supera el 85% con camiones. Por eso, nos resulta increíble que ningún Gobierno haya lanzado una política nacional de autoabastecimiento de cubiertas de camión, el principal insumo para que el país transporte su producción. Nosotros no vendemos cubiertas, las usamos.

Nuestro negocio no es importar cubiertas a dólar oficial; queremos neumáticos. Porque si no, hay que proveer a las flotas con cubiertas recapadas, que repercuten en la seguridad, en el ambiente y en el consumo de combustible.

Hoy el sector tiene una silla en la mesa en donde se toman decisiones. Para no perderla, debemos estar a la altura de las circunstancias, trabajando juntos.