Frente a la falta de talento y la transformación de la cadena de suministro, las empresas empiezan a mirar hacia un recurso poco explorado: el talento femenino. Sin embargo, la participación de las mujeres en el sector sigue siendo baja y se ubica entre el 17% y el 24% de la fuerza laboral, según análisis de la industria logística.
Diversos análisis del sector indican que las mujeres tienen mayor presencia en áreas como planificación, comercio exterior y gestión administrativa, mientras que su participación continúa siendo menor en roles operativos o vinculados al transporte. Históricamente, muchas posiciones vinculadas a operaciones, manejo de flotas o transporte estuvieron asociadas a perfiles masculinos.
“En logística todavía existe una fuerte masculinización de muchos roles, especialmente en operaciones y transporte. Por eso el desafío no es solo atraer mujeres, sino generar condiciones reales para que puedan desarrollarse en la industria. Desde revisar posibles sesgos en los procesos de selección hasta impulsar programas de capacitación y liderazgo femenino, el objetivo es que cada vez más mujeres se animen a dar ese paso”, explica Natalia Romero, directora de Recursos Humanos de Celsur.
El cambio también comienza a reflejarse en nuevas funciones dentro de la industria. La incorporación de tecnología, la automatización de procesos y la transición hacia flotas más modernas están ampliando el perfil de los puestos dentro de la logística, lo que abre oportunidades para una mayor diversidad de talento.
“También estamos viendo cambios en los propios roles operativos. Hoy ya hay colaboradoras que participan en tareas que históricamente estuvieron asociadas a perfiles masculinos, como la operación de unidades dentro de la flota. Para acompañar esa transformación trabajamos en políticas de flexibilidad laboral, equidad salarial, programas de bienestar y una cultura de cero tolerancia a la violencia, porque la inclusión no se logra solo incorporando mujeres, sino generando un entorno donde puedan desarrollarse y crecer profesionalmente”, agregan desde Celsur.
Dentro de este proceso, muchas empresas comenzaron a revisar también sus políticas internas de gestión de talento. Programas de liderazgo femenino, esquemas de trabajo flexible, iniciativas de bienestar y espacios de reflexión sobre diversidad aparecen como algunas de las herramientas que buscan construir entornos laborales más inclusivos.
Para los especialistas en recursos humanos, ampliar la participación femenina en logística no solo responde a una agenda de diversidad, sino también a una necesidad estratégica. En un contexto donde la demanda de talento crece de forma sostenida, sumar nuevas miradas y ampliar la base de profesionales disponibles se vuelve clave para el futuro del secto