El secretario de Infraestructura y Política Hídrica (SIPH), Carlos Rodríguez, se reunió con autoridades de la política hídrica de las siete provincias del litoral. El objetivo fue informar el estado de situación de la bajante histórica de la Cuenca del Plata y trabajar en las medidas necesarias para garantizar el abastecimiento de agua potable.

En este marco, se realizó un análisis del escenario a partir de la situación actual y futura. Y se anunció la creación de un nuevo fondo de emergencia hídrica, lo que implicará una inversión prevista de $1.000 millones de pesos, para la asistencia de las provincias y las localidades afectadas. Los recursos serán destinados para la adquisición de bombas, dragados para toma de agua, adecuación de canales y portones para tomas temporarias.

De acuerdo con las autoridades, la disminución sistemática y progresiva de la bajante de la Cuenca del Plata podría alcanzar los niveles semejantes a los registros de 1944. La misma había sido la más crítica del periodo 1905/2021, y que tomando el nivel de referencia en la estación de Zarate llegó a ser de -1,12mts.

Los principales impactos de la bajante actual incluyen temas vinculados a:

  • Abastecimiento de agua para consumo humano y para la refrigeración de industrias y centrales de generación eléctrica
  • Navegación
  • Desarrollo de la fauna ictícola
  • Aumento de incendios en islas
  • Ocupación de tierras inundables
  • Acumulación de residuos

La Secretaría de Infraestructura y Política Hídrica es la encargada de operar a través del Instituto Nacional del Agua el servicio de pronóstico y alerta hidrológica de la Cuenca. En el encuentro participaron autoridades del Ministerio de Agricultura de la Nación, y de las provincias de Buenos Aires, Corrientes, Santa Fe, Misiones, Entre Ríos, Chaco, entre otras autoridades nacionales y provinciales.

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