El Gobierno Argentino adecuó la norma de calidad de naftas para amortiguar el impacto del precio del crudo en surtidor.

La Secretaría de Energía del Ministerio de Economía de la Nación actualizó, mediante la una especificación técnica de calidad de las naftas, elevando el límite máximo de oxígeno permitido hasta 5,6%. La medida apunta a dar mayor flexibilidad a la industria y a amortiguar eventuales subas en el precio de los combustibles en surtidor, protegiendo al consumidor.

La Resolución 79/2026 no modifica el corte obligatorio de bioetanol ni impone nuevas exigencias a las refinadoras. Su objetivo es adecuar la normativa vigente para que, si una empresa lo considera conveniente, pueda incorporar voluntariamente hasta 15% de bioetanol en las naftas y 20% de biodiesel en el gasoil, dentro de los parámetros de calidad establecidos.

En la práctica, esto les da a las refinadoras más flexibilidad para definir la composición de sus combustibles. Si optan por incorporar una mayor proporción de bioetanol, podrán reducir en igual medida la participación del componente fósil refinado del petróleo en la mezcla final.

La adecuación técnica responde a que el contenido de oxígeno de las naftas está directamente vinculado con el porcentaje de bioetanol incorporado. Por eso, para habilitar mezclas superiores de bioetanol sin afectar las especificaciones de calidad, resultaba necesario actualizar ese parámetro.

La resolución tampoco introduce cambios en el régimen aplicable al biodiesel, ya que la especificación técnica vigente para el gasoil ya contempla mezclas de hasta 20%.

Con esta decisión, el Gobierno Nacional continúa avanzando en un esquema de reglas claras, adecuaciones regulatorias puntuales y mayor flexibilidad operativa, con el objetivo de favorecer un funcionamiento más eficiente del mercado de combustibles y proteger a los usuarios.